¿Es la solución al narcotráfico el derecho aduanal?

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Silvino Vergara Nava

Pudiera sostenerse que el origen de la serie de regulaciones que se implementaron para combatir los problemas de inseguridad pública y del crimen organizado, fue el combate al narcotráfico, o por lo menos, fue el pretexto para justificar estas medidas que se expandieron en el mundo y que en México no fue la excepción, combate que inició a partir de la década de los ochenta del siglo pasado.

A decir de la profesora Pilar Calveiro: “El fin de la Guerra Fría… Se diluyó la legitimidad de la intervención armada en el ámbito internacional. Fue necesario, por lo tanto, fijar un nuevo enemigo, construir la figura de un oponente peligroso, de localización imprecisa y potencia indefinida.

En un principio, las redes del narcotráfico parecieron ofrecer esta figura y ya en 1987 se hablaba de la “guerra contra el narcotráfico”. (CALVEIRO, Pilar. Violencias de Estado. Siglo Veintiuno Editores, Buenos Aires, 2012). De esta forma, en el campo del derecho se hizo uso del derecho penal para resolver el problema del narcotráfico, y dio como resultado la denominada expansión del derecho penal. (SILVA Sánchez, Jesús María. La expansión del Derecho Penal, B de F, Buenos Aires, 2011).

Una serie de conductas que se convirtieron en delitos, es decir conductas prohibidas, por su parte, se incrementaron las penas sobre los delitos ya existentes, la creación de instituciones del Estado especializadas para combatir el narcotráfico que ha degenerado en que la solución se volvió parte del problema, como lo sentencia Elías Neuman: “En la guerra contra las drogas mueran más personas “por” las drogas que “con” las drogas.” (NEUMAN, Elías Los que Viven del Delito y los Otros, Temis, Bogotá, 2005).

Lo cierto es que se ha vuelto uno de los males endémicos de la actualidad, y el derecho penal y toda su fuerza no ha podido con el problema después de treinta años de incrementarlo para éste combate, como lo concluye Loic Wacquant: “La ampliación de las facultades y prerrogativas policiales relacionadas sobre todo con los delitos callejeros y las infracciones ligadas a las drogas, la aceleración y el endurecimiento de los procesos judiciales, la expansión de las cárceles con características de depósito y la normalización de la “penalidad de emergencia…” (WACQUANT, Loïc,  Las Cárceles de la Miseria. Manantial, Buenos Aires, 2010).

A la par de ese incremento del derecho penal para combatir este problema del narcotráfico y que no ha resuelto nada, hemos observado que otra área del derecho que es el aduanal, ha tenido una serie de modificaciones y transformaciones, si el derecho aduanal son la serie de principios, y normas jurídicas que regulan la importación y exportación de mercancías, hemos observado que se han creado una amplia libertad en la importación de productos que anteriormente se producían en territorio nacional, lo cual ha demostrado una mayor dependencia de los productos de importación. Para muestra un botón, es más fácil encontrar en cualquier mercado de las poblaciones de nuestro país una manzana de California, en EUA, que una manzana producida en México, y así con los demás productos sobre todo en los alimentos.

Este fenómeno se ha incrementado desde que México ha firmado tantos tratados de libre comercio, los cuales ni son tratados libres por resultar meras imposiciones internacionales, ni de comercio, pues se trata más que nada de acuerdos en el uso de la mano de obra más barata.

Con estos acuerdos internacionales, observamos una serie de afectaciones en la economía nacional, sobre todo en la producción del campo mexicano.

Hoy el campo, como es sabido por todos, y por lo cual es un hecho más que notorio, es la cuna de la extrema pobreza en México: deteriorado, estropeado, erosionado, desbastado, desgastado, de lo cual concluye el profesor Noam Chomsky: “Los agricultores no pueden producir ni competir. En esta situación, sólo les queda dedicarse a la exportación agrícola. Como no son idiotas, se vuelcan a los cultivos más rentables. En este caso, ese cultivo de coca.” (CHOMSKY, Noam, Como funciona el mundo. Katz, Buenos Aires, 2013).

Es evidente que, si contra el narcotráfico el derecho penal fracasó, puede abrirse la oportunidad de que el derecho aduanal actúe, pues bien, puede tener la respuesta con un mayor control y restricción en la importación de productos agrícolas que permitirá a los campos en México vuelvan a sembrar los productos alimenticios para consumo nacional, lo cual bien podría repercutir en la disminución de éste mal endémico que es el narcotráfico.

Sin embargo, el derecho aduanal tiene el pecado que, no es tan espectacular como el derecho penal, lo cual es contrario a la política actual, ya que: “Los políticos y los gobernantes han devenido periodistas y actores televisivos para ganar visibilidad y legitimidad.” (Los Tele-presidentes, cerca del pueblo, lejos de la Democracia, editorial Centro de Competencia para América latina, Bogotá, 2008) El tiempo dará la respuesta.

 

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