El no tener dinero no es delito… y mucho menos delito fiscal.

post1
por:  M.D.F. Jesús Roberto Valles Aragón

 

 

Debido al entorno económico actual,  resulta fácil caer en el no pago de las deudas contraídas por las personas, llámese créditos hipotecarios, tarjetas de crédito, créditos automotrices e incluso impuestos y otras contribuciones.

Existen diversas manifestaciones y creencias que la gente tiene respecto del pago de dichas deudas. Una de las mas comunes, el que van a terminar estando en la cárcel por omitir el pago. Lo anterior es así ya que, constantemente se amedrenta al deudor por medio de medios “extra judiciales” por los famosos “despachos de cobranza” o por las mismas Autoridades Recaudadoras.

Dichos medios son verdadero terrorismo, desde señalando al deudor como mentiroso;  señalando que va a existir una demanda en su contra; que le van a embargar todos sus bienes e incluso que están cometiendo un delito (muy comúnmente denominado por los cobradores como “fraude”) y van a estar por el resto de su vida en una cárcel.

Sin embargo todo lo anterior y de lo observado en la practica, es mayor el porcentaje de personas que realmente no tiene el recurso suficiente para pagar dichas deudas, que los que evaden el pago de las mismas.

Es entonces donde se hace la pregunta, si no tengo con que pagar ¿Estoy cometiendo un delito?

La insolvencia es un estado jurídico reconocido por el Derecho mexicano, como se expresa a continuación:

Código Civil Federal

Artículo 2166. Hay insolvencia, cuando la suma de los bienes y créditos del deudor, estimados en su justo precio, no iguala al importe de sus deudas.

Artículo 2964. El deudor responde del cumplimiento de sus obligaciones con todos sus bienes, con excepción de aquellos que, conforme a la ley, son inalienables o no embargables.

Código Fiscal de la Federación

Artículo 146-A

Tercer párrafo. Se consideran insolventes los deudores o los responsables solidarios, cuando no tengan bienes embargables para cubrir el crédito o éstos ya se hubieran realizado, cuando no se puedan localizar o cuando hubieran fallecido, sin dejar bienes que puedan ser objeto del procedimiento administrativo de ejecución.

Tanto el Código Civil Federal como el Código Fiscal de la Federación contienen disposiciones relativas a la insolvencia, coinciden finalmente en que la obligación de pago del deudor llega hasta el extremo de embargar los bienes no exceptuados por la ley.

Es decir, los acreedores si pueden embargar bienes para poder cubrir sus adeudos, sin embargo, existen bienes que por ser necesarios para la sobrevivencia del ser humano, no entran en dicha categoría.

Por lo tanto y en respuesta la pregunta que nos planteamos, no es un delito no tener con que pagar, ya que si el deudor agoto todos los medios para obtener liquidez y solventar sus deudas no se le puede pedir mas.

Dentro de esa idea, existe una premisa mayor dentro del ámbito jurídico, la cual señala que “Nadie esta obligado a lo imposible”, por lo que si para el deudor es imposible solventar dichas deudas, no se le puede obligar a ello.

Asimismo, nuestra Constitución Política establece como garantía, dentro de su articulo 17 el hecho de que: “Nadie puede ser aprisionado por deudas de carácter puramente civil.”

Ahora bien, anteriormente señalamos que existen bienes inembargables, es decir, aquellos necesarios para la subsistencia de la persona, dichos bienes están enumerados en el Código Fiscal de la Federación.

Artículo 157. Quedan exceptuados de embargo:

I. El lecho cotidiano y los vestidos del deudor y de sus familiares.

II. Los muebles de uso indispensable del deudor y de sus familiares, no siendo de lujo a juicio del ejecutor.

En ningún caso se considerarán como de lujo los bienes a que se refieren las demás fracciones de este artículo, cuando se utilicen por las personas que, en su caso, las propias fracciones establecen.

III. Los libros, instrumentos, útiles y mobiliario indispensable para el ejercicio de la profesión arte y oficio a que se dedique el deudor.

IV. La maquinaria, enseres y semovientes de las negociaciones, en cuanto fueren necesarios para su actividad ordinaria a juicio del ejecutor, pero podrán ser objeto de embargo con la negociación en su totalidad si a ella están destinados.

V. Las armas, vehículos y caballos que los militares en servicio deban usar conforme a las leyes.

VI. Los granos, mientras éstos no hayan sido cosechados, pero no los derechos sobre las siembras.

VII. El derecho de usufructo, pero no los frutos de éste.

VIII. Los derechos de uso o de habitación.

IX. El patrimonio de familia en los términos que establezcan las leyes, desde su inscripción en el

Registro Público de la Propiedad.

X.  Los sueldos y salarios.

XI. Las pensiones de cualquier tipo.

XII. Los ejidos.

Así pues, podemos observar que no se puede embargar a una persona de todos sus bienes, ya que debe de tener lo indispensable para vivir y desarrollarse.

Una vez más, señalamos, que el no tener recursos ni bienes no constituye un delito por lo que no se puede considerar que el impago conlleve como sanción una pena carcelaria.

La insolvencia de pago de los deudores se reconoce porque se admite que es un estado real de agotamiento en el patrimonio de las personas, diversa situación se presenta en los casos en que tal insolvencia sea producto de la simulación o del engaño, lo que constituye el ilícito penal, pero mientras no se demuestre dicha actitud dolosa por parte del activo, toda autoridad tendrá que admitir que la insolvencia es pura y simple y, por tanto, legítima causa de no pago de la deuda exigida.

La insolvencia afecta la posibilidad de pago ante acreedores y admite la cancelación de las deudas ante las autoridades fiscales; sin embargo, conviene preguntar: ¿Qué sucede en los casos en que el contribuyente se coloca intencionalmente en un estado de insolvencia mediante la dilapidación de sus bienes?, ¿es delictivo ese comportamiento? La respuesta, en definitiva, es “sí”. El artículo 388 bis del Código Penal Federal dispone esta hipótesis:

Código Penal Federal

Artículo 388 bis. Al que se coloque en estado de insolvencia, con el objeto de eludir las obligaciones a su cargo, con respecto a sus acreedores, se le impondrá pena de seis meses a cuatro años de prisión y de cincuenta a trescientos días multa…

Elementos

  • La existencia de un sujeto con obligaciones a cargo.
  • La existencia de bienes para responder de esas obligaciones.
  • La existencia de acreedores con derecho al cumplimiento de obligaciones.
  • La voluntad del obligado para eludir su responsabilidad.
  • El estado de insolvencia intencional del obligado.
  • La existencia del daño o perjuicio producida al acreedor.

Por lo tanto, la norma encierra “voluntad y propósito” del sujeto que opta por autocolocarse en un estado de insolvencia, la que acontece no de manera natural e involuntaria, sino a través del artificio y resultado esperado e intencional; ése es el elemento subjetivo de la infracción, y esa actitud está reprochada como delito por el Código Penal Federal, puesto que, de manera premeditada, se produce un detrimento o menoscabo hacia el acreedor, que bien puede ser el Fisco Federal.

Concluimos pues que el no tener recursos necesarios para solventar deudas no es delito, sin embargo, el realizar conductas tendientes a quedar en estado de insolvencia (como venta de bienes y no pago de deudas, embargos ficticios, etc.) si encuadra en una conducta delictiva tipificada por nuestras leyes, por lo que es sumamente importante que en caso de ser una persona insolvente se acerque a un especialista del derecho para que le asesore de una forma correcta.

 

 

M.D.F. Jesús Roberto Valles Aragón

Licenciado en Derecho Por la Universidad Autónoma de Chihuahua

Maestro en Derecho Fiscal por la Universidad de las Américas Puebla

Twitter: @VallesAragon

Comments are closed.