Autor: Silvino Vergara Nava.
Los delincuentes que pueblan las cárceles son pobres y casi siempre trabajan con armas cortas y métodos caseros. Si no fuera por esos defectos de pobreza y artesanía firmarían decretos de gobierno en vez de estampar la huella digital al pie de las confesiones.
Este artículo lo podrá encontrar en la edición No. 38





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